1.7.05

Elisabeth abre sus pesados ojos. Por las ranuras que dejan sus párpados penetra una intensa luz blanca. Tras unos instantes de incertidumbre logra uicarse. Sabe que está en una playa del levante español, pero no tiene ni idea de cómo ha llegado a ese lugar. Sólo recuerda que la noche anterior un tipo al que acababa de conocer en un mugriento pub del norte de Newcastle.
Claro que no se llamaba Elisabeth. Y tampoco era una estudiante de intercambio.
Por fin ella sabía lo que pasaba. Compredía, después de un largo viaje, lo sucedido en la última semana. Ya nunca será la misma.


No me lo tengais en cuenta... es sólo un back up mental... proectos, historias, mentiras. Cuentos

Pobre Liz, lo que le queda. No tiene ni puta idea de quién es y de qué coño le pasa.